Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Opinión

  • | 2019/05/29 14:47

    Caso Daniel Coronell: Libertades y Derechos

    Coronell cuestiona a SEMANA por no publicar política del ejército por conveniencia política. SEMANA termina la conducta de Coronell. Se han adelantado más de 292 procesos por falsos positivos. Nueva política de incremento de bajas no significa el retorno de los falsos positivos. Coronell ejerció su libertad de expresión, dijo lo que quería. El medio de comunicación ejerció su libertad de desvincularlo. Los columnistas dicen lo que quieren, pero solo donde los quieren. Queda pendiente el debate de fondo: ¿política de aumento de bajas implica retornar a los falsos positivos? En mi opinión, no.

COMPARTIR

Daniel Coronell en su columna “La explicación pendiente”, agradece a la revista SEMANA la publicación de sus investigaciones y opiniones durante los últimos 14 años, el apoyo ofrecido en los momentos difíciles, y reconoce que jamás le pidieron matizar una opinión como tampoco omitir una publicación. Sin embargo, cuestiona a la revista por no publicar las directrices del comandante del Ejercito de duplicar las bajas y capturas, si las conocía desde febrero pasado, y que fueron publicadas por The New York Times. Para Coronell, la revista emprendió un camino más largo, más relacionado con la conveniencia política.

 Los cuestionamientos llevaron a SEMANA a terminar la columna de Coronell. Para muchos, un duro golpe a la libertad de expresión.

 El tema central se refiere a la supuesta política de “body count” o medir la eficiencia de la Fuerza Pública por el número de bajas, que en el pasado habría ocasionado los mal llamados “falsos positivos” u homicidios de personas inermes para hacerlas pasar por miembros de grupos armados ilegales y así cumplir con las metas y obtener los incentivos. Por tales hechos, lamentables y reprochables, se han adelantado más de 292 procesos, se han formulado más de 72 acusaciones, se dictaron 29 sentencias anticipadas y 15 condenatorias. Además, se corrigieron las políticas y se introdujeron criterios de respeto a los Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.

 Que nuevas políticas hayan considerado el número de bajas o muertes como criterio de eficiencia de la Fuerza Pública, si bien es criticable, no significa el retorno de homicidios de personas inocentes, en eso se equivoca The  New York Times. La Fuerza Pública debe enfrentar, es su obligación constitucional, a los grupos ilegales alzados en armas y a las bandas criminales, éstas sí francas infractoras de los derechos fundamentales de las personas.

 Daniel Coronell es un periodista de larga trayectoria, de muy alta lecturabilidad, presidente de un medio de comunicación hispano en los Estados Unidos. En cuanto a su libertad de expresión, la ejerció pues se publicó su columna, dijo lo que quería. Ahora bien, por decisión del medio de comunicación no continuará expresando sus opiniones a través de ese vehículo, pero muy probablemente lo haga en cualquier otro que quiera gozar de su prestigio.

 La libertad de expresión, como tantas otras libertades individuales, tiene una faceta positiva que implica poder decir lo que se quiere, pero también tiene de otra faceta negativa consistente en que no se puede obligar a otro a decir lo que no quiere. Lo medios de comunicación seleccionan a sus columnistas o articulistas en el entendido que conocen y aceptan su política editorial, si no es así están en libertad de retirarse, ahora bien, si el columnista no satisface la línea editorial o cualquier otro criterio de la dirección, están en libertad de desvincularlo. En otros términos, los opinadores dicen lo que quieren, pero solo en el medio donde los quieren, sino con su música a otra parte. Columnista libre, medio de comunicación libre, esa es la fórmula.

 En fin, como sostienen los promotores de derechos de cuarta generación, nadie está obligado a estar donde no quiere y nadie está obligado a tener a quien no quiere. Queda pendiente el debate de fondo, ¿la política de incrementar el número de bajas inducirá nuevamente a falsos positivos? En mi opinión, no. Esas conductas se investigan y sancionan; y los gobiernos han promovido el respeto de los Derechos Humanos al interior de la Fuerza Pública.

 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 0

PORTADA

Atrapados en Wuhan

En una dramática situación, 14 colombianos se encuentran a la deriva en el epicentro del coronavirus en China. SEMANA habló con ellos y revela el calvario que están viviendo

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1972

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.